La violencia física en contra de niños, niñas y adolescentes es más común de lo que pensamos. En Argentina, 35 de cada 100 niños, niñas y adolescentes son castigados físicamente y 7 de cada 100, de forma severa (UNICEF 2021). 

La primera clave es que no todos los niños, las niñas y los adolescentes están expuestos al mismo nivel de riesgo. Aquellos que tienen discapacidad o más de 5 años tienen aproximadamente el doble riesgo de sufrir violencia física severa ¹ (cálculos propios basados en UNICEF 2021). 

La segunda clave es que casi ninguna madre o cuidadora piensa que es necesario el castigo físico para llamar la atención, criar o educar un niño adecuadamente. Sólo un 2.6% piensa que sí lo es (UNICEF 2021). 

¿Entonces por qué este medio de disciplina es tan común? La tercera clave viene de investigaciones recientes señalan que características de los niños, las niñas y los adolescentes (como las mencionadas más arriba) y factores familiares son predictores más fuertes de castigo físico que aquellos a nivel comunitario o nivel país (Lansford et al. 2018, Ward et al. l 2021). 

A nivel familiar, hogares con padres más jóvenes, de mayor tamaño, familias ensambladas, padres con bajo nivel educativo y cuidadores que han sido víctimas de violencia infantil, enfrentan una mayor probabilidad de violencia intrafamiliar. A nivel comunitario, algunos factores de riesgo son tasas de crimen más altas y mayor movilidad residencial. A nivel país, tasas de pobreza más altas, mayor inequidad de género y desempleo incrementan la prevalencia de violencia. 

La violencia en contra de niños, niñas y adolescentes es un fenómeno extendido del que hablamos poco. La buena noticia es que madres, padres y cuidadores quieren evitarlo. Desde Abrazar queremos ayudarlos a elegir métodos de crianza positivos. 

 ¹ La encuesta MICS realizada por UNICEF en 2019-20 pregunta a las madres o cuidadoras de niños menores de 5 años y de un niño de 5 a 17 años seleccionadas al azar sobre los métodos que usaban los adultos del hogar para disciplinar al niño en el último mes. La violencia física severa incluye respuestas positivas a 1) golpear o abofetear la cara, la cabeza o las orejas o 2) dar una paliza, es decir, golpear una y otra vez tan fuerte como se pueda.

Ícono DonarDONARDONATE